Everyday I’m Shufflin’

Publicado: agosto 8, 2012 en Uncategorized

True stroy. Qué voy a decir del Shuffle que no esté dicho ya? Supongo que nada, pero voy a dar mi visión para los despistados que aún no lo conozcan.

El iPod Shuffle es el escalón de entrada a la familia iPod, el famoso reproductor multimedia de Apple. No tiene pantalla y su capacidad es variable, desde los 512MB de primer modelo de la primera generación hasta los 4GB de la edición especial de la tercera generación. Actualmente se comercializa la cuarta generación con un chip de 2GB.

Mi primer iPod fue un Shuffle de segunda generación que contaba con todo un GB para guardar mis archivos preferidos. Las sensaciones fueron encontradas. Llevaba queriendo ese iPod en concreto por algún tiempo pero la verdad es que, para mí, no funcionó como iPod principal. La falta de pantalla y la escasa capacidad le hicieron mella, aunque lo usé muy felizmente durante una temporada. Luego me pasé al Classic y la cosa fue muy distinta. Desde entonces lo uso más, si cabe. Habitualmente ya no oigo música con el Shuffle, aunque supongo que podría poner alguna lista, sino podcasts exclusivamente. Es cómodo, ligero, pequeño y apenas echo de menos la pantalla o la clickwheel para los podcasts. Lo llevo incluso cuando me apetece escuchar música y salgo con el Classic, por si acaso. Analizándolo:

Contras:

 Caro, bastante caro para lo que es. €45 por 2GB no es ninguna ganga.

Los auriculares de Apple tienen mucho donde mejorar. En movilidad suelo usar unos Klipsch S3 que salen muy bien calidad/precio.

Por si tenías pensado usar los auriculares de Apple con cualquier otra cosa que no sea el Shuffle, avisad@ vas de que el cable es más corto que el de los auriculares que se incluyen con otros productos… Bien por Apple.

Mi modelo trae un mini-dock de carga muy cuco. Desde la tercera generación el dock se sustituyó por un simple cable. Ahorra costes (al fabricante, claro) y espacio pero ver el pequeño iPod en su propio dock en miniatura tiene su encanto.

No tiene pantalla.

No tiene clickwheel y, la tercera generación, ningún botón en absoluto.

Pros:

Muy pequeño. Pesa poco y no molesta.

La pinza. Fíjalo a la cintura del pantalón, a la solapa de la chaqueta, a la manga de la camiseta o a los pelos de la nariz. Simplemente cómodo.

Duración de batería adecuada. 12 horas de batería es habitualmente más tiempo de lo que dura aquello con lo que lo lleno.

El mini-dock (si procede). No es más funcional que el cable, pero es diferente.

Hay multitud de accesorios oficiales y no oficiales disponibles.

Calidad de fabricación, con su cuerpo de aluminio anodizado (hoy pulido). Ligero y resistente y en varios colores. Sin embargo, si se cae se va a mellar.

Te habla y te cuenta lo que estás escuchando (nuevas generaciones).

No tiene rival. Quizás el nuevo Nano, con piza también (y pantalla), aunque es más grande, más pesado y más caro. También tiene más capacidad, eso sí. Independientemente de eso, ninguno de los clones que circulan por ahí le hacen sombra.

Su propósito es el shuffling, la mezcla de canciones, por lo que funciona estupendamente para podcasts o para reproducción clásica de música, pero le sacas el máximo con listas de reproducción o canciones aleatorias y con el selector en mezcla. Así, es un buen compañero de entrenamiento.

 

Resumiendo, es un producto premium, como todo lo de Apple, pero útil si sabes para qué lo quieres. Como he dicho,  para mí no funcionó como dispositivo con el cual escuchar discos y discos de música al completo. Hay que tener claro lo que es. En su campo, no obstante, el mejor. Buena compra y amortizada de sobra.

Sobre el talento y la suerte

Publicado: agosto 7, 2011 en Uncategorized

Este post no trata sobre qué es más importante, la suerte o el talento, esto es trivial: más vale tener suerte que tener talento. Sin embargo, yo, que no tengo talento para nada y la suerte justa para no caer en la indigencia, encuentro estos dos factores motivo supremo de envidia.

Tomemos los acontecimientos de actualidad y analicémoslos con calma. Hago esto para tener un marco de referencia común, pero cualquiera puede hacerlo en su entorno y sumarse un pecado capital a la lista. Una conocida artista inglesa ha decidido recientemente que el alquiler que venía abonando habitualmente era demasiado caro y, como tampoco quería gastarse más libras esterlinas en pagar la mudanza, ha aparecido muerta en extrañas circunstancias en su apartamento londinense. Esta cantante en concreto, poco mayor que yo mismo, se había afanado a lo largo de los últimos años en autodestruirse. Algo que, por lo demás, hacemos todos en mayor o menor medida. Su medida, por contra, era de las mayores debido a los ingresos millonarios que percibía de las ventas de sus discos y las entradas de sus conciertos. -En este punto iba a introducir una pequeña broma referente a a las sociedades de protección de derechos de autor y gángster extorsionadores con el fin de que el lector esbozase una sonrisa pero me consta que algún otro blogger se ha visto en los juzgados por “atentar contra el honor” de tales sociedades.-. Esto le permitía autodestruirse con gran eficacia, haciendo inevitable el desenlace con que, finalmente, los servicios informativos de todos los países nos atragantarían hasta hacernos vomitar. Porque poco importan otras noticias como corruptelas, hambrunas y guerras que arrasan países cuando una reconocida drogodependiente muere prematuramente en extrañas condiciones. Entonces, por qué los medios de comunicación nos atosigaron en su momento con tan triste noticia? Simple: la muerta no era una persona corriente, era mejor que el resto. Pero no sólo por su dinero, lo cual ya automáticamente califica para una actualización en la clase social de uno (nótese el calificativo “drogodependiente” en lugar de “junkie” o “desperdicio humano”), sino por su talento: sabía cantar.

Y aquí viene la parte en que servidor es víctima paciente de una profusa hemorragia a nivel estomacal: por qué la gente se empeña en malgastar su talento y su suerte? Veamos, esta señorita tenía la habilidad de cantar y, en adición, había conseguido ser lo suficientemente notable, pese a su corta edad, como para que una discográfica se plantease esclavizarla y, para rematar, había tenido la suerte de que una discográfica hiciese esto último. Tal cúmulo de circunstancias, supongo yo, había colmado sus más profundos anhelos y sueños, haciendo posible que, como no tanta gente en esta bola azul, pudiese ganarse la vida a través de aquello que no le gustaba. Pero no, no debía de ser suficiente. Supongo que a todos nos pasa, no? El objeto/situación X es lo que más deseamos en el mundo justo hasta el momento de conseguirlo. No obstante, hay una circunstancia exclusiva de este caso con respecto al del común de los mortales, pues algunos, por mucho que lo deseemos, no llegaremos nunca a genios de la canción por la sencilla razón de no saber cantar. Aunque, ahora que lo pienso, esto no ha sido obstáculo para otros. Pongamos un nuevo ejemplo: algunos no llegaremos nunca a Balón de Oro porque no sabemos jugar al fútbol. Me explico, no sabemos jugar bien al fútbol. Para ello es necesario disponer de cierta habilidad innata, imposible de aprender y de enseñar, que permita al jugador evadirse de sus rivales conservando la posesión del balón, tirar pases en el momento preciso, enviar el balón al punto deseado mediante el golpeo… La táctica y, hasta cierto punto, la técnica, pueden aprenderse, practicarse, entrenarse, pero el factor definitorio está en el talento y la suerte para explotarlo (además de otros factores que no vienen al caso para el texto, como el carácter, la educación…). Este argumento se aplica a tantas otras cosas como, por ejemplo, los deportes en general, la música, el baile, el dibujo, la cocina e, incluso, la informática.

Y es porque no necesariamente se tiene talento para las cosas que son de nuestra preferencia (será al revés? Será que desarrollamos preferencia por aquello para lo que notamos que tenemos talento=?) que me da rabia cuando una persona desperdicia talento para alguno de mis hobbies. Asumo que no puedo controlar sus vidas y que las circunstancias, a veces, son las que son y no se escogen ni es fácil cambiarlas, pero no puedo evitar pensar en dónde estaría de haber demostrado alguna vez talento para algo. Me conformaría, incluso, con la menos realizadora suerte. Por qué no? A fin de cuentas, hay quién no cree en la suerte.

La mentira de los móviles a €0

Publicado: julio 14, 2011 en Uncategorized

Mucho he escuchado últimamente a la gente lamentarse acerca de los móviles subvencionados. Las quejas suelen provenir de usuarios avanzados que opinan que el hecho de que la operadora asuma parte del importe del terminal reduce su libertad. Y esto por qué? Pues porque adquirir un teléfono sin pagar lo que el fabricante estima apropiado (a menudo una cantidad disparatada) constituye establecer un romance amoroso con la compañía telefónica mediante el cual uno se compromete a no ponerle los cuernos en, al menos, un año y medio. Y he aquí el inconveniente: qué ocurre si descubrimos que nuestra nueva proveedora de servicios no es tan atractiva como pensábamos? Acaso fueron el maquillaje o la ropa que nos despistaron haciéndonos pensar que tenía atributos de los que carece y cubriendo defectos congénitos que se presentan claros una vez firmado el contrato? Nada agradable…

Sin embargo, precisamente el usuario avanzado debería ser capaz de apreciar las evidentes ventajas que comportan los móviles subvencionados. Porque, sinceramente, la capacidad de cambiar de compañía a nuestro gusto para conseguir una tarifa que se adapte a nuestras necesidades, fundamental carencia de las principales operadoras, que se enzarzan en una pelea sangrienta por ver quién es capaz de exprimir más al ciudadano, es, fuera de toda duda, absolutamente deseable. Pero, hagamos cuentas. Cuántos euros cuesta un teléfono actual de gama alta y libre? Cuatrocientos euros? Quinientos euros? Seiscientos euros? Eso es mucho dinero. En mi caso concreto, mi actual smartphone ronda los €500, probablemente algo más en el momento que lo compré. Si lo hubiese comprado libre, habría tenido que hacer un gran desembolso inicial, amén de las mensualidades que, irremediablemente, nos esperan a todos cada cuatro semanas, algo de lo que mucha gente parece olvidarse. Si mi móvil me costó sobre €120 (con subvención) y calculo pagar sobre €10-€12 cada mes, durante 18 meses, el resultado es de €300 en el mejor caso y sobre €340 en el peor. Susceptible, claro, a variaciones. €340 dista mucho de €500, y mi limitada economía lo nota. Tengo yo la culpa de haber buscado un teléfono (de gama alta, por cierto, y perfectamente solvente) a un precio relativamente bajo y acompañado de una tarifa que me es completamente conveniente (500MB de datos a máxima velocidad  por €8 con los que cubro el mínimo y 8c sms/minuto)? Pues claro que sí! Muchas cuentas tuve que hacer para ver si me compensaba el cambio! Y, una vez de cambiar, si estoy contento, tampoco voy a andar saltando de compañía en compañía cual abeja de flor en flor! Pues ya de estar en un sitio, que más me da que me comporte ciertas ventajas?

Supongamos ahora que no fui lo suficientemente listo como para informarme antes de comprar y, al llegar a casa, descubro que mi nuevo operador no tiene cobertura en mi zona de residencia. Bien. Las multas por cancelación de permanencia rondan los €10 por mes, es decir, €180 por un contrato de año y medio. Sumando, €300 de desembolso global. Aún podría vender el terminal (que hoy se liberan casi con pulsar un botón) y ganar dinero o, por lo menos, quedarme como estaba.

Así las cosas, mi postura es fuertemente a favor de las subvenciones. Pero a favor de la educación básica obligatoria que permita a una persona leer y sumar, habilidades suficientes para subsistir en el día a día. Qué culpa tengo yo de que la gente se ciegue con los móviles a €0? Que sí, que es muy bonito no pagar nada por un aparato de €500, pero si después tengo que abonar €40 al mes que no voy a gastar, porque ese es el problema, que contratan tarifas de €40 y gastan €10, no hay beneficio (para el usuario, claro, porque, no nos engañemos, por muy barato que una empresa nos ofrezca un bien/servicio, ella siempre ganan). Pero es que esta situación no se la explica nadie! Aplauso especial para los comerciales que se aprovechan de los ignorantes pero, por favor, no os dejéis engañar!

Otro aspecto de esta problemática es la gente que necesita (frivolizando mucho) un móvil y simplemente no quiere dejarse los ahorros para la universidad en el cacharro. La solución es sencilla: las operadoras ofrecen móviles de batalla gratis. Incluso puedes conseguir algún Android barato si tienes algún punto. Alguien da más? Pues sí, lo genial es la oferta. Quien quiera libre, libre. Quien quiera subvención, subvención. Pero, por favor, lean y sumen. Lean y sumen…

Consolas bizarras

Publicado: mayo 18, 2011 en Uncategorized

Seguramente, el lector de este blog sea un freak, de una u otra manera. También es probable que conozca muchas o todas las referencias que se harán a continuación pero, ante la duda…

Lo primero que tengo que hacer es remitirme a los fantásticos artículos de pixfans.com sobre versiones raras de consolas famosas y clones y consolas falsas. Genial. Las conocías? Muy curioso. Pero cuando titulo “consolas bizarras”, a qué me refiero? Pues en parte a estas que vemos en los artículos (versiones y clones), a otras que no están ahí y que nombraré, y a consolas que no necesitan versiones para ser extravagantes. Son el producto de la ingeniería de otra época con más imaginación y competencia. Veamos:

NES 101

En el artículo de Pixfans aparece la SNES Jr (SNES 101 o SNES 2), pero no mencionan a su predecesora, la NES 101, NES Jr o NES 2. Un rediseño del modelo original, más pequeño, con la particularidad de que los mandos de control fueron repensados con influencias de los de SNES y que el sistema de introducción de cartuchos cambia de frontal a vertical. Una virguería. Es joya de coleccionistas comercializada en 1993, con la SNES en pleno apogeo.

Famicom Disk System

La Famicom es la consola japonesa a partir de la cual se elaboró la NES que se comercializó en el resto del mundo. Son diferentes tanto estéticamente como en otros factores más técnicos. Por ejemplo, los mandos no se podían desenganchar ni intercambiar, el del jugador nº1 es diferente al del nº2, incluye un botón de extracción de cartuchos (como haría luego la Super Famicom, SNES en el resto del mundo) que eran físicamente muy diferentes a los nuestros de la NES. Su introducción era diferente también, en vertical.

Sin embargo, la mayor diferencia entre la NES y la Famicom (igual de válida que cualquier otra) puede ser este periférico, por supuesto nunca salido de Japón, que se conecta a la consola y nos permite jugar a juegos contenidos en un formato propietario de diskettes de 56KB por cara (doble cara) que permitían, por ejemplo, salvar partidas en el propio disco de juego o vender juegos más grandes. Total! Había también la posibilidad de llevar uno de estos discos a una especie de kioskos en donde era posible grabar otro juego. Y he aquí lo que acabó con este añadido/consola. Éstos discos, aunque propietarios, eran ligera modificación de otros de marca comercial. Para usar con estos kioskos, Nintendo vendió discos vírgenes con el fin de la mencionada grabación en los mismos. Sin embargo, mucha gente descubrió el truco y se dio rienda suelta a la copia casera de juegos que, unida a una mala publicidad y a la moda de los chips especiales que los fabricantes ponían en sus cartuchos para mejorar el vídeo o el audio a finales de los 80, acabó por enterrar esta curiosidad nintendera.

Adicionalmente, para subir su nivel de bizarrismo, la FDS fue la única consola en la que el mega éxito de Famicom, Super Mario Bros, tuvo continuación. Ya en los noventa, la SNES lo incorporaría en una antología como Super Mario Bros, The lost levels. En el resto del mundo, el Super Mario Bros 2 está basado en un juego que nada tiene que ver con la saga (de ahí que a algunos nunca nos acabase de convencer como parte de la misma). Además, Sharp lanzó su propia versión de la máquina, la Twin Famicom, en negro y fucsia (sí, fucsia), que combinaba la Famicom original con el FDS. Muy bizarro!

Sega Nomad

Tuviste una Mega Drive hace veinte años? Te hubiese gustado llevártela en el bus? Al cole? En el avión? Bueno, rompe tu cerdito y hazte con esta curiosa máquina que corre tus cartuchos preferidos tragando pilas a velocidad de vértigo. Eso sí, pantalla integrada y seis botones para machacar el Super Street Fighter 2. Procura comprar la batería opcional y el cable de alimentación…

Familia PC Engine

La familia PC Engine (en Japón, Turbografx en el resto del mundo) es una familia de consolas que se fueron sucediendo y complementando a finales de los 80 y principios de los 90. Según la Wikipedia, sólo llegó a Europa mediante importaciones, siendo sus mercados centrales el japonés (donde fue realmente popular) y el norteamericano. En el país del sol naciente debutó a finales de 1987, en un momento en que la NES (Famicom) de 8bits dominaba. La PC Engine, fabricada por NEC y Hudson Soft, tenía un procesador central de 8bits también, pero uno de vídeo de 16, lo que le daba ventajas técnicas sobre el buque insignia de Nintendo. Perdió fuelle cuando, en 1989, SEGA volvió a la carga con la Mega Drive, la cual era mucho más avanzada a nivel hardware. En los Estados Unidos estas dos consolas salieron prácticamente a la vez, lo que la condenó.

Lo realmente bizarro de este invento (y algo a lo que no estamos acostumbrados) es que los cartuchos tienen forma de tarjeta de crédito (al estilo de los que aceptaba la primera Master System). Muy curioso. Era también peculiar el hecho de que sólo tenía puerto para un mando, siendo necesario un accesorio, y un mando adicional, en caso de no ser lobos solitarios. También fue de las primeras consolas en aceptar juegos en CD (con un adaptador al estilo del Mega CD de SEGA).

Los integrantes de la familia y las versiones son variados y, algunos, ciertamente oscuros (y caros), como el LT, con pantalla incluida, o el gran fracaso de la saga, el Supergrafx, una consola cuya entera librería consta de cinco videojuegos.

Como última curiosidad, has visto “Enemigo público” (Enemy of the State), de Will Smith? El aparatito de marras que recibe el Prícipe de Bel-Air en la tienda de lencería de manos del futuro Earl, de “Me llamo Earl”, es un Turbo Express, una versión portátil capaz de funcionar con las tarjetas del Turbografx estándar comercializada en 1990, cinco años antes de que SEGA se dispusiese a hacer lo mismo con su Mega Drive lanzando la anteriormente comentada Nomad. Impresionante.

Neo Geo

Ésta ya suena, eh? Bueno, SNK fue una de las grandes en los 90. El que no haya jugado a una de sus estupendas recreativas no ha tenido infancia (o no ha vivido los 90). Celebérrimos los Samurai Spirits/Shodown, Art of Fighting, King of Fighters, Neo Geo Cup, Wind Jammers y así hasta el infinito. Si allá por el año 92 levantabas dos palmos del suelo, uno de tus sueños quizá era tener una recreativa en casa. Bien. SNK te lo pone fácil con su Neo Geo, la más potente e impresionante máquina que se enzarzó en la gloriosa Guerra de los 16bit. La Neo Geo como tal no era una máquina bizarra en el sentido anglosajón (que es el que se le da en ese post), pero todo lo que la rodea sí que es algo bizarro…

Para empezar, la Neo Geo doméstica (AES) está basada en la MVS, la recreativa, lo que transporta el salón arcade  directamente a tu sofá. Pero esto tiene un precio. Concretamente, $650 de 1990, casi nada. En 21 años que tiene el sistema, puedo decir orgulloso que aún no he visto la primera, en persona. Mucho menos echarle la zarpa… Aún así, esto no era lo peor, pues muchas consolas posteriores tenían este precio o similares en su fecha de lanzamiento (véase PS3 y familia). Lo peor es que había que comprarle juegos (recordemos que la principal misión de la consola era permitirnos jugar a juegos) que rondaban las 50,000 ptas de media de entonces, unos €300… Eso sí, rentabilizabas tu inversión con más sprites, más colores, más sonido, más sangre y más acción que ninguna otra consola de su tiempo. Y unos cartuchos verdaderamente mastodónticos que dominaban a una relativamente pequeña y fina consola (para su potencia) que disponía del auténtico mando de control definitivo de serie, un joystick a imagen y semejanza de las recreativas con cuatro botones y palanca analógica que prácticamente tenía el mismo tamaño que la propia consola. Radical!

Pero lo mejor para el final, como con las gominolas. Crees que la PlayStation fue la leche por permitirnos salvar la partida en una tarjeta de memoria (vendida por separado) y acabar el Final Fantasy VII en casa del vecino? Y si, aprovechando que el juego del salón arcade y el de tu casa son el mismo, pudieses salvar la partida que te echaste ayer a la noche en tu cuarto y continuarla con tus colegas en el recreativo por la tarde o viceversa? No sería lo más de los juegos noventeros? Adivinas qué consola podía realizar tal proeza? En efecto, la todopoderosa Neo Geo. Otros tiempos…

Neo Geo CDZ

SNK percibió que el precio de su AES era… ligeramente superior al de la competencia (más del triple de una SNES con Super Mario World en lanzamiento, en 1991). Así que, confiando en la “nueva” tecnología del CD que se imponía por la época, lanzó una versión “barata” de su bestia en la que sustituía los enormes cartuchos por discos compactos y el espectacular joystick por un pad más convencional. Prácticamente la biblioteca es la misma para las dos consolas, aunque la Neo Geo CD tenía un lastre… un lastre muy pesado. La cantidad de información que almacena un cartucho es inferior a la que cabe en un CD (de hecho, el precio de los juegos para la AES viene derivado de lo grandes que eran, pero en capacidad, que a su vez repercutía en su tamaño físico, claro) pero, como contrapartida, la carga de información en un cartucho es muy superior a la de los soportes ópticos. Es, de hecho, prácticamente instantánea. Y el lector óptico de la Neo Geo CD era muuuuy lento. Desesperantemente lento, lo que hizo mella en sus ventas. De forma muy marginal, en Japón, se comercializó una versión más rápida, la Neo Geo CDZ.

Hoy es cara, pero menos que una AES, y más exclusiva. Además, las versiones CD de la Neo Geo no tienen protección de región. Vivan los imports!

Sega Saturn

A la Wikipedia me remito. Ni más ni menos que dieciséis variaciones a nivel mundial. Auténtica locura.

Play Station Net Yaroze

Qué tiene de especial una Play Station de casi $1000? Bueno, una capa gomosa negra que la recubre, dos mandos, y la posibilidad de jugar a todo el catálogo de Pay Station. Algo más? Sí, si tienes un ordenador, la posibilidad de programar tus propios juegos y subirlos al pretérito internet de 1997 para compartirlos con otros usuarios de Net Yaroze! How cool is that? Tus propios juegos! Con algo de suerte, un pez gordo de alguna compañía de software se fijaría en ti y entrarías en plantilla.

Puedes ver demos de los mejores juegos programados con Yaroze en YouTube. Teniendo en cuenta que son proyectos realizados por una persona, o pocas, no esperes mucho. Pero es muy interesante.

Dreamcast

La Dreamcast, de SEGA, tampoco es una consola bizarra, a priori, pero analicemos el caso. SEGA, uno de los gigantes del videojuego durante los 80 y los 90, había sido tremendamente popular en los arcades. Con el tiempo, decidió que podía fabricar un hardware doméstico al que portar los éxitos de los salones para que los chavales pasaran el rato e, incidentalmente, ganar unos cuantos miles de millones de yenes en el proceso. La máquina que mejor les funcionó fue la Mega Drive, un icono en Europa. Sin embargo, una serie de malas decisiones los puso contra la pared y, en 1998, se vieron en la tesitura de jugárselo a todo o nada con la Dreamcast. Lamentablemente, les salió mal la jugada y se retiraron de la producción de hardware desde entonces. Pero, por qué fracasó la Dreamcast? Era atractiva, potente, tenía tarjetas de memoria que funcionaban como mini-consolas, estaba adelantada a su generación y contaba con el respaldo de las grandes empresas del sector. Parece ser que la clave fue el fácil acceso a la reproducción de “software no autorizado” mediante métodos que no invalidaban la garantía. Dice la leyenda que esta situación provocó un descenso de las ventas que apartó a las compañías del desarrollo de programas para la máquina. Una pena, porque en su corta vida dejó títulos impresionantes, como los exclusivos Shenmue, cuya primera parte estaba proyectada para Saturn pero fue abortada y actualizada para Dreamcast.

Entonces, qué hace la última esperanza de SEGA en esta lista? Pues en cuanto se anunció el cese de la producción de Dreamcast y la parada de fabricación de hardware por parte de la compañía, las Dreamcasts volaron de las estanterías. Nadie quería quedarse sin una unidad porque la scene de Dreamcast era (y es) de las más grandes y activas de los últimos tiempos. Muy curioso.

Seguro que se me quedan muchas cosas en el tintero y seguro que a más de uno le parecerá que estas consolas no son tan bizarras, pero he querido ampliar un poco la percepción de que no hay nada más allá de Play Station y XBox. Las consolas clásicas dieron mucho juego y aún hay quien las echa de menos. Prueba de ello son las últimas consolas bizarras:

FCTwin

Una famiclone (clon de Famicom) inspirada en la SNES 101 en la que puedes jugar a los juegos de NES y SNES, dos mandos tipo SNES y varios colores para elegir. Se puede pedir más? Qué tal jugar a Mega Drive también? Ah, eso no, pero preguntémosle a la siguiente máquina a ver qué dice!

Retron 3

NES, SNES y Megadrive, dos mandos inalámbricos al estilo de los de Mega Drive y la posibilidad de conectar los originales de las tres consolas. Qué pasada! Eso sí, estas consolas clónicas suelen tener problemas de compatibilidad, no soportan ciertos juegos o periféricos y algunos juegos corren mal (problemas de sonido o de sprites que desaparecen, etc.), pero es hardware nuevo y tres en uno!

Ya para finalizar, no dejar de mencionar la fiebre retro que hay en sudamérica (o, simplemente, llegaron tarde) con productos con licencia oficial como la Master System 3 o Mega Drive 4, de Tec Toy, así como otros productos que se venden en todo el mundo, por ejemplo, los de AT Games, con mini-consolas o portátiles que nos llevan veinte años atrás. Cuanto menos, digno de admirar.

Y así acaba este post, no sin antes decir que todas las imágenes han sido extraídas del Google. No puedo por menos que citar mis fuentes tampoco, que son: la vida misma, el podcast Retronauts, la Wikipedia (cómo no) y Youtube, en especial los canales de Classic Game Room y Happy Console Gamer. Y pixfans.com, por supuesto. No dejes de checkear todo esto para más información.

El ciclista

Publicado: mayo 14, 2011 en Uncategorized

El ciclista es una especie que sobrevive hoy gracias a su fuerza de voluntad y a su capacidad de sufrimiento. Las mismas cualidades que le empujan a luchar contra los elementos un día gris de diciembre en el que hace 100km bajo la lluvia por las carreteras de esta nuestra España, o las mismas que le llevan a tropezar innumerables veces en la misma piedra, a sabiendas de que el monte no cambió desde la semana pasada. El ciclista está, sin embargo, en peligro de extinción, pues las agresiones que sufre ya son imposibles de paliar a base de esfuerzo y sacrificio.

En la pequeña ciudad en que vivo, solía haber un carril bici. Largo tiempo hace que desapareció, pues era necesario ampliar la carretera a la que continuo discurría por, aproximadamente, unos 10km, conectando la ciudad con la entrada de un polígono industrial. Éste era nuestro gran carril bici, todo en subida a la ida, todo en bajada a la vuelta. Ahora nos quedan 800 o 1000 metros que recientemente han hecho al lado de otra carretera, esta vez compartido con los peatones (de los que nos separa una línea continua que, como no resta puntos del carnet el hecho de cruzarla, es mera espectadora de cómo los viandantes, desoyendo la más básica norma de seguridad y cortesía, se introducen en el carril rodado). He aquí el reducto de los pedaleadores, de los amantes de las ruedas finas y los de las ruedas gordas, de las familias que hacen deporte juntos, de los que se desplazan a 0 emisiones. Repudiados del monte por los cazadores y las motos, de las carreteras por los coches, de las aceras por los peatones y de los paseos y las vías por todo el mundo. Así es la vida del ciclista. El que las paga en cualquier accidente, ya sea culpa de un conductor temerario que lo aplastará como a un mosquito, ya sea culpa de un peatón incívico, del que recibirá toda su ira, pues suya ha de ser la culpa.

Y yo me pregunto: qué pasaría si las bicis fueran un negocio? Seguramente la situación sería otra. El problema es que estamos incomprendidos. Cuando le digo a la gente lo que costó mi bicicleta (nada del otro jueves) lo primero que me mientan es lo fácil que habría encontrado una moto por ese precio, sin tener que pedalear! Ya, ya sé, pero no es ése el objetivo. Simplemente, no entienden, como mucha gente no entiende el necesario uso del casco, o del culotte. “Eres profesional, o qué?”. No, soy un paria, sangrado por los fabricantes, avasallado por el resto. Pero a giro de biela soy un poco más libre. Libre de los negocios sucios, de los espacios verdes urbanizables, de la codicia y la envidia, del egoísmo, de los irrespetuosos, los incívicos, las marujas y los perros y sus perreros, esos grandes amigos que tantos paseos nos han alegrado con sus sorpresas en el medio del carril. Por vosotros, un giro más.

Defiende

Publicado: abril 29, 2011 en Uncategorized

A diario nos bombardean con mensajes que se graban en nuestro subconsciente y se quedan ahí para expresarse luego en la manera menos pensada:

Defiende tu familia, el barrio, tu escuela, la parroquia. Defiende tu religión, el capitalismo, la madre patria, Apple o Windows, Nintendo o Sony.Defiende un sistema de competición. Defiende la cultura, defiende compartir, defiende el chalet de los famosos en Miami. Defiende la prensa del corazón, la telebasura y los triunfitos. Defiende el reino, tu lengua, los cubatas de garrafón, las discotecas abiertas hasta las ocho, las drogas y la sanidad privada. La pella, los toros, el flamenco, la siesta y la semana santa. La política, la democracia, las dictaduras en oriente, Sudamérica y África, las recalificaciones, los pelotazos y el ladrillo. Defiende tu derecho a cambiar de coche cada cinco años, la gasolina a €1.40, las hipotecas a cincuenta años y los sueldos en B. Defiende a las empresas de telecomunicaciones que te roban, el internet a un mega y los cines a €7. Los colegios privados, la educación para pocos, el Tuenti y Gran Hermano. Las autopistas, las expropiaciones, el AVE y el chiringuito de playa. La feria de Abril, la Tomatina, Benidorm e Ibiza. Defiende lo que te manden.

Luego se extrañan de las cosas que pasan. Yo ya no.

Agradecido

Publicado: abril 9, 2011 en Uncategorized

Uno siempre piensa en qué manera puede mejorar su existencia y, en función de lo materialista que sea, en los objetos necesarios para ello. Lo que uno no piensa mucho es la banalidad en la que caen cuando lo fundamental se ve comprometido. Lo fundamental es, claro, la salud.

La salud es una de esas (tantas) cosas que, no es que no apreciemos, es que damos por supuestas, en nuestro día a día. Es normal. Es la base para todo lo demás. Apenas tenemos tiempo de pensar, cuánto más de pararnos a reflexionar sobre si la cantidad de células hepáticas de las que disponemos en este momento es suficiente para llevarnos hasta mañana. Sin embargo, a veces es bastante y, a veces, no. Entonces nos aferramos al último recurso, bueno, al penúltimo, porque el último supongo que será rezar: el hospital. Y, mira por donde, resulta que el hospital es otra de esas cosas que damos por sentadas y en las que no reparamos hasta que llega la factura a casa. Ah, no, que en España no llega la factura a casa. Qué alivio.

En verdad esto es mentira. Me hago cargo de la contradicción. La factura llega, vaya si llega. De hecho, según mis escasos conocimientos de economía y política (extrañamente ligados hoy en día), la factura seguirá llegando durante más tiempo del que nos es posible concebir a muchos. La diferencia con otros países es que llega a todas las casas, no sólo a las de los enfermos, ayudando entre todos a cubrir sus gastos. Incluso aquéllos que nunca han estado enfermos pagan. La forma de pago también es peculiar. No hay papel con el logo del hospital, no hay factura detallada, las cantidades no son astronómicas, no hay fraccionamiento… Se paga a diario, en impuestos. En impuestos que, a decir verdad, nos tienen ahogados, pero eso no tiene nada que ver. El empleo precario, los explotadores, los bancos y el vivir encima de las posibilidades de cada uno sí comparten algo de la culpa, amén de muchas otras cosas que seguro que ni conozco ni entiendo. Lo importante es que, a la hora de la verdad, uno va al hospital sin pensar, sin cortarse. Incluso hay quien abusa de las instalaciones, de los médicos, de las recetas, de un sistema que necesita revisión y de la certeza de que, no importa cuántas veces tenga que ingresar ni el tratamiento que reciba, el coste será cero. Pero cuesta. Y mucho.

Yo solía tener un lunar en la pierna. Siempre pensé que era un lunar de nacimiento, pero con el tiempo aprendí que era un nevus congénito. Era bastante grande y esto le hacía potencialmente peligroso, así que recientemente lo cambié por una cicatriz aún más grande. No fue agradable, ni rápido (aún estoy convaleciente) pero era lo que había que hacer. En el proceso me pasé una semana ingresado y me las arreglé para, además de otros gastos como son los propios generados por la intervención, consumir una respetable cantidad de drogas que hiciesen digerible tal transformación. Los últimos días de mis vacaciones forzosas discurrieron en un cuarto que no puedo calificar de otra manera que de luxe. A saber, habitación individual con baño privado completo y adaptado, teléfono, TV color, vistas exteriores y, como en todas las otras, a una pulsación de botón de todas las atenciones que pudiese necesitar. Coste? Cero.

A partir de ahora intentaré pensar algo más a menudo en la suerte que he tenido, y que no me importará pagar por ella para que otros la tengan también, mientras deseo no amortizar nunca mi inversión.